Andalucía, Viernes 22 Agosto 2014
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2005. Año Andaluz de la Salud Mental

2005 Año Andaluz de la Salud Mental























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La Salud Mental en Andalucía


Los trastornos mentales son un problema de primera magnitud en la sociedad actual, tanto por su incidencia como por sus repercusiones en pacientes y familiares y en su entorno cercano. Se estima que uno de cada cuatro ciudadanos padecerá un problema de salud mental diagnosticable y tratable a lo largo de su vida.

La enfermedad mental comprende un amplio número de patologías, que generalmente se caracterizan por su larga duración. Los trastornos que aparecen con mayor frecuencia a lo largo de la vida son los depresivos (26,23%), seguidos de los relacionados con la ansiedad (el 17,48%).

El abordaje de la enfermedad mental requiere complejos procesos de tratamiento y rehabilitación, que exigen una estrecha supervisión y un importante número de contactos con los profesionales sanitarios. Esto se traduce también en un elevado consumo de recursos; de hecho, se ha estimado que el 20% del gasto sanitario en los sistemas de salud de la Unión Europea se debe a estos procesos, y se prevé que para el año 2020 los trastornos neurológico-psiquiátricos serán la causa más importante de discapacidad.

Precisamente, la celebración del Día Mundial de la Salud Mental el 10 de octubre supone un llamada de atención sobre la importancia de ofrecer una atención global a estos problemas, en la línea de esta edición, que tiene como lema ‘Salud mental y física a lo largo de toda la vida’.

La Junta de Andalucía está dando un notable impulso a la atención en salud mental durante 2005, coincidiendo con su declaración como Año Andaluz de la Salud Mental. Esta declaración se produce además en un momento en el que se celebra el vigésimo aniversario del inicio de la reforma psiquiátrica en la comunidad y el décimo de la creación de la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental (Faisem).

En estos 20 años, Andalucía ha pasado de los antiguos manicomios a un modelo comunitario de atención a la salud mental, lo que ha propiciado distintos avances tanto en el número de recursos disponibles como en su diversificación. Así lo ha manifestado también la consejera de Salud, María Jesús Montero, que ha subrayado que “hoy día, los ciudadanos andaluces que padecen algún trastorno mental disponen de una moderna red de servicios, de base y orientación comunitaria y con un marcado acento en las políticas integradoras”.

Esta apuesta, que tan sólo durante este año habrá supuesto una inversión superior a los ocho millones de euros, se está traduciendo en un importante incremento y refuerzo de las infraestructuras y los profesionales que trabajan en estos servicios, una mejora de los recursos destinados a facilitar la integración de estas personas, la habilitación de un nuevo marco normativo y el diseño y desarrollo de distintas acciones divulgativas.

Espacios y equipos



Dentro de las nuevas infraestructuras, este compromiso se traduce en la apertura de nuevas unidades de salud mental en los hospitales de Cabra (Córdoba), Carlos Haya (Málaga), Vigil de Quiñones (Sevilla), las mejoras en la del Hospital Reina Sofía (Córdoba) y la remodelación de la unidad de hospitalización del Hospital Virgen de la Victoria, en Málaga, y del Virgen Macarena, en Sevilla.

La atención a estos pacientes también se verá beneficiada con la apertura de nuevos hospitales de día de salud mental. Estos dispositivos se ubican actualmente en los hospitales Torrecárdenas y Huércal-Overa (Almería), Reina Sofía (Córdoba), Motril (Granada), Linares (Jaén), Vélez-Málaga (Málaga) y Vigil de Quiñones (Sevilla).

A estos espacios se suman las obras en la comunidad terapéutica del Complejo Hospitalario de Jaén y del Hospital Los Morales, en Córdoba, y la nueva comunidad terapéutica del Hospital Vigil de Quiñones.

El incremento de espacios va a ir acompañado por una mayor dotación de profesionales, que permitirán ofrecer una atención más completa a los pacientes con problemas de salud mental. En concreto, a lo largo de este año los equipos y unidades de salud mental de Andalucía habrán incorporado más de 120 profesionales, una cifra que se duplicará a lo largo de 2006.

Por lo que respecta a los recursos destinados a facilitar la integración de los pacientes, destacan las actuaciones de la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental, que incluye la creación de un centenar de nuevas plazas en casas hogar, 95 nuevas plazas en viviendas supervisadas, cien nuevas plazas de respiro familiar y la puesta en marcha del programa de apoyo domiciliario.

Regulación normativa



La Junta de Andalucía también está trabajando en una nueva regulación normativa que posibilite dar un adecuado respaldo a las actuaciones en materia de salud mental. Así, está previsto que antes de final de año se presente un nuevo decreto de Ordenación de Servicios de Salud Mental, que permitirá integrar de forma definitiva los dispositivos de salud mental en el ámbito de la asistencia especializada. Esta normativa favorecerá una mejor distribución geográfica de las áreas de salud mental, equiparándolas orgánica y funcionalmente a los demás servicios especializados.

Asimismo, dentro de la gestión por procesos asistenciales impulsada por la Consejería de Salud, ya se han definido los más frecuentes en el ámbito de la salud mental, como los trastornos de la conducta alimentaria y los relativos a la ansiedad y la depresión, y se está ultimando un proceso asistencial sobre trastorno mental grave, que posibilitará clarificar y mejorar la atención en este ámbito.

La gestión por procesos asistenciales es un novedoso modelo de organización sanitaria desarrollado por Salud que introduce un importante elemento de mejora en la atención a los pacientes, ya que permite especificar las funciones que cada profesional debe desempeñar en las distintas situaciones clínicas, atendiendo a las expectativas expresadas tanto por los propios profesionales como por los ciudadanos.



















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Una red de Atención Integral



La atención prioritaria que la Junta de Andalucía dedica a los problemas de salud mental se traduce en la existencia de una completa red de servicios y dispositivos, que permiten ofrecer una asistencia adaptada a las necesidades de cada paciente.

Foto sobre Salud Mental
En este sentido, uno de los principales objetivos de la red de salud mental en Andalucía es mejorar la calidad de vida de los pacientes con trastornos mentales y sus familiares, garantizándoles una atención basada en la equidad en el acceso a estos servicios y en la continuidad de cuidados. Pero, además, las políticas de la Junta en esta materia pretenden incrementar el grado de conocimiento e información de la población sobre estos problemas de salud, desterrando falsos mitos e ideas erróneas y potenciando la formación e investigación sobre factores de riesgo y estrategias de intervención.

En ello está resultando fundamental el Plan Integral de Salud Mental de Andalucía, desarrollado por la Consejería de Salud para avanzar en la cobertura y calidad de la atención a este tipo de patologías.

El planteamiento de esta red de dispositivos y recursos ha permitido, en palabras de Carlos Dueñas, coordinador de área de Salud Mental del Hospital Virgen Macarena, de Sevilla, “el abandono de la marginalidad en la atención a los problemas de salud mental y la plena integración de los servicios, de los profesionales y los pacientes en la red de atención a la salud"

Esta consideración permite situar además la apuesta del Gobierno andaluz por la salud mental en la línea postulada por la Organización Mundial de la Salud. “La perspectiva de la OMS es que la atención a la salud mental es fundamental para el bienestar general de las personas, de las sociedades y de los países”, señala Carlos Dueñas, que subraya que “se trata de problemas de salud que están siendo atendidos en Andalucía por los servicios públicos en régimen de igualdad con otros problemas de salud físicos”.

También aquí radica el abordaje que desde la Junta de Andalucía se está concediendo a este tipo de patologías, con un enfoque en el que priman la orientación comunitaria y las políticas integradoras. “La enfermedad mental no es un fracaso personal ni algo que sólo suceda a los demás”, destaca Carlos Dueñas, que apunta que “existen hoy suficientes conocimientos genéticos, biológicos, sociales, psicológicos o ambientales que ofrecen esperanzas fundadas para las personas que sufren psíquica y emocionalmente, por lo que la unión de la ciencia, la sensibilidad social y el compromiso pueden derribar barreras reales o imaginarias”.

La red asistencial de salud mental está integrada por seis tipos de dispositivos distintos:


  • Los equipos de salud mental de distritos: constituyen la puerta de entrada a la red de salud mental especializada. Estos equipos atienden los problemas de salud de la población de todas las edades, derivados desde atención primaria, y coordinan las actuaciones del resto de dispositivos específicos. Además, cumplen una función de apoyo a los profesionales de atención primaria y prestan atención ambulatoria.

  • Las unidades de salud mental de los hospitales generales: prestan atención hospitalaria en régimen de estancias cortas y desarrollan programas de enlace con el resto del hospital.

  • Las unidades de rehabilitación de área: son centros de día en los que se realizan actividades de rehabilitación psicosocial de personas con trastornos mentales graves, y de apoyo a sus familias y entorno social. Estas unidades afrontan la atención de necesidades muy diversas (residencia, ocupaciones, laborales, ocio y tiempo libre) y entrenamiento en habilidades sociales necesarias para vivir en la comunidad con las mejores condiciones posibles, y un nivel de autonomía que les permita integrarse en su núcleo social.

  • Los hospitales de día: son centros de día en régimen de hospitalización parcial para pacientes con procesos mentales agudos que requieren gran variedad de intervenciones terapéuticas: individuales, grupales, familiares, etc. Están ubicados habitualmente en un recinto hospitalario, lo que permite a los pacientes beneficiarse de otras prestaciones hospitalarias, y funcionan como un recurso intermedio entre la hospitalización completa (unidades de hospitalización) y la atención ambulatoria en los equipos de salud mental. Estas unidades tratan también de evitar o disminuir los ingresos y las estancias hospitalarias de aquellos pacientes que cuentan con apoyo familiar.

  • Las unidades de salud mental infanto-juvenil: son dispositivos de apoyo a la atención infantil de los equipos de salud mental de los distritos. Estas unidades desarrollan también programas de enlace y apoyo a otros dispositivos sanitarios, educativos y sociales.

  • Las comunidades terapéuticas: son unidades de media estancia en régimen de hospitalización, con un número limitado de plazas en las que se desarrollan programas psicoterapéuticos y psicosociales de rehabilitación, dirigidos a pacientes con trastornos mentales graves que no han encontrado mejoría en otras estrategias terapéuticas del resto de dispositivos de la red. También desarrollan programas en régimen de hospitalización parcial o programa de día.
























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Atención a la infancia y la adolescencia



Las Unidades de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) constituyen uno de los pilares fundamentales del programa comunitario de atención en salud mental. Estos dispositivos están destinados a atender de forma específica aquellas patologías que se manifiestan durante la infancia y la adolescencia y que, por su gravedad, requieren un abordaje muy especializado, como trastornos de la conducta alimentaria (anorexia o bulimia) o autismo, entre otros.

Las USMIJ han experimentado en la comunidad autónoma un importante impulso a raíz del Decreto de Apoyo a las Familias de la Junta de Andalucía, que ha permitido ampliar el número de unidades y sumar a la atención ambulatoria las de hospital de día y hospitalización completa. Esto ha posibilitado también incrementar la cobertura de estos dispositivos y aumentar en paralelo el número de profesionales que prestan atención en ellos.

En los últimos años se ha ampliado la edad de atención en estas unidades, que ya dan cobertura a pacientes de hasta 18 años. Asimismo, están asistiendo a la aparición de nuevas patologías asociadas a nuevos problemas de salud físicos, como la obesidad, que en determinados casos conlleva también repercusiones psicológicas, problemas de rechazo y estigma social.

En todos los casos abordados, las USMIJ prestan una “atención integral, intensiva y diversificada”, indica Lourdes Sánchez, directora de la Unidad de Gestión Clínica de la USMIJ del Hospital de Valme, en Sevilla, que recuerda que una de las principales ventajas de estos servicios es que “además de tratamiento terapéutico para atender los síntomas de los pacientes, se tienen en cuenta otros aspectos que puedan contribuir a mejorar su situación de forma global, buscando tanto la integración de los menores como de sus familiares”.





















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Plan Integral de Salud Mental


Foto sobre Salud Mental
Andalucía cuenta con un Plan Integral de Salud Mental, que desde su creación en 2004 ha permitido potenciar la atención a estos pacientes. Este plan está suponiendo un impulso definitivo a los servicios de salud mental de la comunidad por la trascendencia de sus actuaciones, por la implicación continua de pacientes, familiares y profesionales en su desarrollo y por acercar a la sociedad andaluza en general más información y conocimiento sobre las enfermedades mentales y las personas que las padecen.

El plan ha sido elaborado con la participación de los propios pacientes, sus familiares y los profesionales, de manera que los objetivos y las líneas de acción que contempla dan respuesta a las demandas expresadas por todos ellos.

De este modo, esta iniciativa está permitiendo avanzar en la mejora del modelo de atención en salud mental, la formación de los profesionales, la puesta en marcha de instrumentos que contribuyan a proporcionar a sus familiares un descanso en su labor de cuidadores, el desarrollo de medidas de apoyo para los pacientes y sus familias y el incremento de profesionales encargados de atenderlos.























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Declaración institucional: "2005 Año Andaluz de la Salud Mental"


El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía reafirma su compromiso con los enfermos mentales y declara el año 2005 como Año Andaluz de la Salud Mental.

A pesar de la dificultad de acotar su significado con palabras, es evidente que la enfermedad mental tiene cada vez más significado en lo que se refiere a su repercusión personal, familiar y social. Si consideramos que, de cada cuatro personas hay una que, a lo largo de su vida, padecerá un trastorno mental estamos ante un fenómeno de gran magnitud en la salud pública para todos los países. Solo este hecho justifica que el abordaje de los problemas de salud mental figure entre los objetivos prioritarios, tanto en el ámbito europeo y nacional como en la comunidad andaluza, donde ya se ha realizado un amplio recorrido en materia de salud mental.


Muy atrás han quedado las estructuras manicomiales y hoy Andalucía dispone de una red pública única de servicios de salud mental integrada en el Servicio Andaluz de Salud, de base y orientación comunitaria, diversificada en recursos y en modelos de intervención, y basada en nuevas políticas intersectoriales.

Así pues, en consonancia con las tendencias internacionales dominantes en este campo, así como con el proceso de modernización y desarrollo democrático emprendido en Andalucía en las últimas décadas, los ciudadanos y ciudadanas que residen en nuestra Comunidad y presentan problemas de salud mental, tienen ante sí alternativas de atención muy diferentes de aquellas a las que podían acceder hace 20 años.


Con este horizonte, Andalucía va a seguir avanzando y multiplicando los esfuerzos en el próximo año 2005 en aspectos concretos como: el incremento y diversificación de recursos profesionales y estructurales, la mejor organización y gestión de los mismos, la mayor calidad en la prestación de servicios, el compromiso de trabajo conjunto entre los Hospitales y la Atención Primaria, el desarrollo de programas de atención integral al paciente mental grave en la comunidad, el incremento de la atención domiciliaria, la atención coordinada desde niveles asistenciales y sectores no sanitarios en los trastornos de la infancia y la adolescencia, la atención preferente a colectivos de riesgo, el abordaje de patologías emergentes y el estímulo para la participación de usuarios y profesionales, tanto a nivel individual como colectivo.

También en 2005 se aprobará el nuevo Decreto de Ordenación de los Servicios de Salud Mental, que permitirá integrar de forma definitiva todos los dispositivos de la red de salud mental en el ámbito de la asistencia especializada del sistema sanitario público de Andalucía, y dimensionará de una forma más adecuada el tamaño y la distribución geográfica de los servicios de salud mental, equiparándolos orgánica y funcionalmente a los demás servicios especializados.

Este año se han cumplido veinte años del inicio efectivo de la reforma psiquiátrica en Andalucía y es el décimo aniversario de la creación de la FAISEM. Ello, unido a las dos actuaciones decisivas en materia de salud mental –el plan integral y la nueva ordenación de los servicios– hace que resulte a todas luces oportuno celebrar el Día mundial de la Salud Mental declarando 2005 el Año Andaluz de la Salud Mental.

Aprovechamos este día para comprometer que 2005 será el año en que cobren el protagonismo que se merecen las actuaciones previstas para dar el nuevo impulso necesario a la salud mental andaluza y que éste sea percibido, gracias a la puesta en marcha de medidas y actos concretos, por profesionales, asociaciones, medios de comunicación y la sociedad en general. En definitiva, para continuar elevando el nivel de calidad de nuestros servicios y profesionales y, de la mano, consolidar el liderazgo nacional e internacional que Andalucía tiene en este terreno.





















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Una Fundación para la Integración Social




Foto sobre Salud Mental
Las actuaciones destinadas a favorecer la integración social de las personas que padecen una enfermedad mental aparecen como un elemento fundamental para lograr la eficacia del resto de medidas y acciones que se dirigen a este colectivo. Con este planteamiento nació en 1993 la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental (Faisem), un organismo dependiente de la Junta de Andalucía que trabaja para prevenir la desadaptación de las personas afectadas por trastornos mentales graves, impulsando su integración social y laboral.

Para lograr este objetivo, Faisem cuenta con una red integrada por distintos dispositivos y programas residenciales, ocupacionales y de fomento del ocio, que ofrecen un completo abanico de recursos para estos pacientes.

Dentro de su programa residencial, Faisem favorece la integración social de estos pacientes proporcionándoles, en los casos en que sean necesarios, recursos fundamentales para cubrir necesidades básicas de su vida cotidiana, como una vivienda, manutención y determinados cuidados básicos. Para ello, existen diversos tipos de dispositivos como casas hogar, viviendas supervisadas y programas de atención domiciliaria.

Estos equipos están además permanentemente coordinados con los servicios de Salud Mental y servicios sociales para cubrir en todo momento las necesidades de los usuarios.


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La integración social de estas personas se ve favorecida también por el programa ocupacional-laboral de la Fundación, que dispone de talleres, imparte cursos de formación para el empleo y cuenta con empresas sociales y programas de apoyo al empleo, además de un servicio de orientación en todas las provincias andaluzas.

Precisamente, esta labor dirigida a facilitar la inserción laboral de estos pacientes ha propiciado que la Fundación haya recibido recientemente el reconocimiento de la Diputación de Cádiz como ‘entidad solidaria’ de la provincia durante 2005.

En paralelo a estas actuaciones, Faisem cuenta con distintos dispositivos para potenciar las relaciones interpersonales de los usuarios en su tiempo libre, ofreciéndoles espacios para realizar distintas actividades culturales y de ocio.

Completando estas medidas, Faisem promueve también la creación de entidades tutelares en todas las provincias, impulsa la formación e investigación en la materia y presta un importante apoyo al movimiento asociativo.
























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En primera persona



Foto sobre Salud Mental
Los expertos coinciden en que las iniciativas y terapias en materia de salud mental sólo son efectivas cuando, a la vez que el ámbito puramente sanitario, se atienden otros aspectos fundamentales para el desarrollo de las personas. Con esta filosofía como punto de partida, los recursos que la Junta de Andalucía dirige a los afectados por un problema de salud mental desde una perspectiva laboral y social constituyen un eslabón esencial dentro de las actuaciones en este ámbito.

Para Rafael, de 48 años y alumno desde hace cuatro de un taller ocupacional de la Fundación Faisem sobre informática y diseño gráfico, esto es más que una simple teoría. “Mi experiencia aquí está siendo muy positiva, este taller tiene una finalidad terapéutica y es algo de lo que yo, sin duda, me estoy beneficiando”, asegura.

Este alumno sevillano, diagnosticado de esquizofrenia, reconoce que el hecho de participar en este taller está resultando de gran ayuda tanto para él como para el resto de su familia. “El hecho de no tener trabajo, de no estar ocupado, acaba sumergiéndote en un agujero donde no ves la salida, porque tienes mucho tiempo para pensar; sin embargo, cuando estás ocupado se produce el proceso inverso, piensas menos y eso favorece tu recuperación”, explica.

Un factor que también está repercutiendo de forma positiva en esta evolución es la relación que se crea entre los distintos participantes en estas iniciativas. Así lo asegura Carmelo Camacho, monitor del taller ‘Rafael González’, de Sevilla, que señala las buenas relaciones que se establecen entre todos los alumnos, personas de las que destaca su “calidad humana y sus inmensas ganas de trabajar y superarse”.

El taller ‘Rafael González’ es un claro ejemplo de estas actividades que la Fundación Faisem dirige a los pacientes con trastorno mental para propiciar su integración laboral y social. Además de la actividad formativa que realiza (talleres de diseño gráfico, encuadernación y mosaicos, enmarcación y restauración de pequeños muebles), organiza esporádicamente salidas y visitas culturales, que permiten a los alumnos fomentar sus relaciones sociales.

Foto sobre Salud Mental
Esta actividad se ve reforzada con el programa Orienta, de la Consejería de Empleo, que “representa una puerta de entrada para los dispositivos ocupacionales y laborales, y prepara a los usuarios de cara a su vida profesional”, subraya Clara Quesada, técnico de esta iniciativa.

Gracias a este programa, a cada alumno se le asigna un tutor que le acompaña en todo su itinerario profesional, le orienta y le forma con el fin de ofrecerle un instrumento que facilite su acceso al mundo laboral.



















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La perspectiva de los cuidados



El Servicio Andaluz de Salud está desarrollando una serie de estrategias para mejorar los cuidados en salud mental, facilitando el acceso a la población más vulnerable e incrementando la capacidad de respuesta de los servicios sanitarios. En este sentido, la coordinación de los servicios de salud, asegurando la continuidad de los cuidados, es un elemento fundamental en este proceso.

Entre las actuaciones del SAS en este sentido, se encuentra el desarrollo de un plan de formación dirigido a las enfermeras de este ámbito asistencial, con un marcado carácter práctico. Así, se ha potenciado la formación enfocada hacia la resolución de los problemas que presentan los pacientes y sus familiares, una iniciativa de las que ya se han beneficiado el 85% de las enfermeras que trabajan en salud mental.

En esta misma línea, la Consejería de Salud ha distribuido 4.600 libros de diagnósticos y editado 11.000 manuales con tests e índices para la valoración de los pacientes, de los que 750 han sido específicos de salud mental.

También se ha impartido un curso de formación en gestión de casos, con contenidos sobre metodología, habilidades de comunicación y entrevista clínica, entre otros. Esta iniciativa ha beneficiado en los años 2004 y 2005 a 95 enfermeras de cuatro ediciones de los centros de salud mental comunitario y unidades de salud mental infanto-juveniles.

Dentro de este plan formativo se está desarrollando igualmente un curso de psicoeducción familiar para las enfermeras de todos los dispositivos de salud mental para mejorar la efectividad de las intervenciones ante las expectativas de los familiares. Este curso ha permitido formar en 2004 a 107 enfermeras en cuatro ediciones, y está previsto que cuando termine este año se hayan celebrado cuatro ediciones más.

En este ámbito, hay que destacar también la puesta en marcha de un plan formativo en el marco del convenio de colaboración suscrito entre el SAS y la Fundación Index para desarrollar un programa de innovación en cuidados para las enfermeras andaluzas, que cuenta con la participación de las enfermeras de salud mental.

Otra actuación formativa destacada ha sido el desarrollo de un programa de sesiones clínicas de cuidados en salud mental a nivel provincial, en colaboración con la Escuela Andaluza de Salud Pública, dirigido a las enfermeras de todos los dispositivos de salud mental y abierto a enfermeras de otros niveles asistenciales. En una primera fase, este programa ha contado con la asistencia de 150 enfermeras, que han expresado un elevado nivel de satisfacción con las sesiones.

Asimismo, las enfermeras de salud mental están incorporándose en las comisiones de cuidados de área, órganos gestores que trabajan en la adaptación de los circuitos necesarios para garantizar la continuidad de cuidados entre atención primaria y especializada. Gracias a esta medida, se está otorgando también un nuevo impulso a la mejora de los cuidados de pacientes con trastornos mentales.

Las enfermeras de salud mental participan además con las enfermeras de salud general en un programa de interenlace, cuyo principal objetivo es mejorar la colaboración entre estas profesionales.

Pacientes y familiares



En lo que se refiere a las actuaciones del SAS dirigidas de forma específica a los pacientes con problemas de salud mental y sus familiares, destacan las iniciativas centradas en mejorar la accesibilidad a los servicios y potenciar la personalización y la continuidad de los cuidados.

En este sentido, el SAS cuenta con un plan que pretende facilitar el acceso de los pacientes y sus familiares a la opinión de los profesionales de los centros de salud mental comunitarios, mediante una línea telefónica directa. Gracias a este servicio, los familiares reciben un mayor apoyo en materia de cuidados, de manera que pueden consultar información sobre situaciones clínicas que no sabrían resolver por sí mismos.

Para ello, se está habilitando una línea telefónica para que los familiares de personas con trastorno mental grave contacten, a través de ‘Salud Responde’, con los profesionales que llevan su caso, que podrán darles consejos y recomendaciones sobre todas aquellas consultas que se les planteen.

En la actualidad, los centros de salud comunitarios tienen implantado un modelo de personalización, que permite asignar a cada paciente una enfermera referente, con lo que se establece una relación de confianza que facilita la planificación de los cuidados y su seguimiento. En estos momentos, las unidades de media estancia y de hospitalización se encuentran en proceso de cambio para implantar también este modelo de personalización.

La estrategia desarrollada por el SAS para ofrecer a los familiares de personas con trastornos mentales todos los instrumentos necesarios, se completa con la colaboración de las enfermeras de salud mental y las enfermeras comunitarias de enlace en los talleres dirigidos a cuidadoras familiares de pacientes frágiles que reciben atención domiciliaria.






















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Derribando prejuicios


Dentro del Año Andaluz de la Salud Mental, la Junta está desarrollando diversas acciones divulgativas para profesionales, así como actividades de sensibilización y de investigación dirigidas a mejorar los conocimientos de diversos colectivos acerca de estas patologías.

Así, el Gobierno andaluz ha editado una guía con recomendaciones para evitar la estigmatización de los enfermos mentales, titulada ‘Las personas con trastornos mentales graves y los medios de comunicación’, que se dirige a estos medios y los profesionales que trabajan en ellos, para desterrar ideas que dañan la imagen de las personas con problemas mentales y de sus familiares.

Entre otros aspectos, esta guía incluye consejos como no asociar esquizofrenia a comportamientos peligrosos y violentos, evitar titulares que destaquen injustificadamente características negativas y sensacionalistas o incluir el problema de la salud mental solamente cuando sea imprescindible para entender una información.

Asimismo, la Junta –a través de las consejerías de Salud, Educación e Igualdad-, la Fundación Andaluza para la Integración Social del Enfermo Mental, la Empresa Pública de la Radiotelevisión Andaluza y la Federación Autonómica de Familiares de Personas con Enfermedad Mental han suscrito un convenio marco para incrementar la sensibilidad de la sociedad hacia las personas que padecen trastornos mentales graves. En virtud de este acuerdo, todas las instituciones representadas han asumido el compromiso de promover, desde sus respectivos ámbitos, actuaciones destinadas a favorecer el conocimiento y la aceptación de las personas que padecen trastornos mentales graves.









































© Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental. 2013